Martes, 18 Diciembre 2018

Noticias | Agenda

Fátima Miranda llega a El Tanque para 'desafiar' los límites de la voz humana

La artista e investigadora vocal trae junto al músico Marc Egea su espectáculo de poesía y humor 'aCuerda'
18-11-2015 02:00
0 votos
Fátima Miranda y Marc Egea durante una función de aCuerdas. lot

Fátima Miranda y Marc Egea durante una función de aCuerdas. lot

La salmantina artista Fátima Miranda trae al Espacio Cultural El Tanque de Santa Cruz de Tenerife su espectáculo aCuerdas, con el que desafía a la voz humana con la complicidad del músico Marc Egea, quien se encarga de tocar el instrumento medieval melódico y rítmico llamado zanfona. La cita con el virtuosismo vocal de esta performer de 63 años será el viernes de la semana que viene, día 27, a las 21:00 horas. Las entradas, a 10 euros, ya están disponibles en Tomaticket.

aCuerdas es un espectáculo contemporáneo que une música, sonidos, poesía y humor, factores intrínsecos en la propia Fátima Miranda. Hay piezas en aCuerdas más textuales y otras más poéticas. La creadora explica que "hay una dramaturgia que se desarrolla en el concierto y que empieza por ambientes rituales, íntimos, nostálgicos, luego desgarrados y trágicos, y poco a poco llega la alegría, la ironía, algo divertidísimo y de repente pasa a algo completamente loco". En cuanto al sonido, "hay una asociación entre la música culta, popular, tradicional y experimental que crea puentes entre Oriente y Occidente".

La de Santa Cruz será una función especial porque "el espacio supone un reto, ya que solemos hacer aCuerdas en teatros", reconoce Miranda, quien cubre un registro superior a cuatro octavas. Aunque declara que "no hay un concierto igual a otro", comenta que "es la primera vez que hemos sumido el reto de llevar aCuerdas sin amplificación". Los artistas llegan entre el miércoles y el jueves de la semana que viene a la Isla para adaptar el espectáculo a la acústica especial de El Tanque. "Nos vamos a dejar sorprender y seducir por su acústica", adelanta la también historiadora del Arte.

Miranda destaca del proceso creativo el extended voice, como se le llama en inglés, que consiste en ir más allá en la voz con un conocimiento tal de la técnica que "se produce ese punto maravilloso del olvido y comienza la libertad".

aCuerdas juega con la propia polisemia de la palabra, que no solo se refiere a las cuerdas de la zanfona y a las vocales de Miranda, y al verbo acordar. "También tiene que ver con las cuerdas de atar, el acorde musical, estar de acuerdo e incluso con la cordura y la memoria", explica Miranda, quien adelanta que "en la obra hay una pieza muy textual que hace un recorrido por todas estas palabras".

Fátima Miranda no para de investigar y viajar para continuar con su concienzudo estudio de ese complejo instrumento que es la voz, "compuesto por los más de 200 músculos que forman nuestro aparato fonador, ya que las cuerdas vocales son solo el final del camino y lo trascendental tiene que ver con la respiración y el oído".

Esta apasionada de la capacidad vocal y sus misterios comenzó en los años 80 de forma autodidacta experimentando para ver hasta dónde podía llegar con su voz y qué raros sonidos podía crear. Vio entonces necesaria la formación lírica para no dañar sus cuerdas vocales e integrar lo aprendido en solitario. Viajó por países como La India, Japón, Mongolia o más recientemente Azerbaiyán, para conocer la música de otras culturas. De esta manera a podido unir técnicas "aparentemente incompatibles".

Sobran artistas

Como consejo a los nuevos creadores de las artes escénicas contemporáneas, Miranda recomienda ser uno mismo "que no se quieran parecer a nadie", practiquen, que haya más proceso creativo y que no se dejen embaucar por la facilidad que ofrecen las nuevas tecnologías. "Hay demasiados artistas y seguro que sobran tres cuartas partes de los artistas que me dices que tenéis en la Isla, porque una cosa es una idea o una intuición pero si no va acompañada de la reflexión y de la práctica no vale absolutamente para nada", sentencia la creadora, que teme al "todo vale".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook